Domingo, 29 de Noviembre de 2009, 22:24hs
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Fuente: Reuters
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ZONAS - América Latina
RESUMEN-Opositor Lobo habría triunfado en elecciones de Honduras
* Porfirio Lobo habría ganado comicios: sondeos
* Brasil y Venezuela ratifican que no avalarán elecciones
* Zelaya dice elección debe ser anulada, no acepta volver
* Simpatizantes zelayistas chocan con la policía
Por Gustavo Palencia y Tomás Sarmiento
TEGUCIGALPA, nov 29 . - El hacendado Porfirio Lobo
habría triunfado el domingo en las elecciones presidenciales de
Honduras celebradas cinco meses después del golpe de Estado,
según sondeos a boca de urna, en un proceso tachado de
ilegítimo por gran parte de Latinoamérica pero avalado por
Washington.
Lobo, un diputado de 61 años del derechista y opositor
Partido Nacional, habría ganado con más del 50 por ciento de
los votos, revelaron encuestas a boca de urna de los canales
televisivos 5 y 11 y de la radio HRN.
Los resultados oficiales aún no habían sido difundidos,
pero Canal 11 citando cifras del tribunal electoral dijo que el
candidato Lobo lideraba con 53.04 por ciento de los votos.
De confirmarse las proyecciones de los medios locales, Lobo
deberá tomar las riendas de un dividido país al que la mayoría
de la comunidad internacional le dio la espalda tras el golpe
que derrocó en junio al mandatario Manuel Zelaya.
Aunque Estados Unidos -el mayor socio comercial del país-
parecía dispuesto a reconocer al ganador, naciones como Brasil,
Argentina y Venezuela, aseguraron que no avalarán al vencedor
porque sería respaldar a los líderes del golpe. "Pepe" Lobo, que de confirmarse los cálculos llegaría a la
presidencia tras haber sido derrotado en el 2005 por Zelaya,
evitó aludir a la crisis política en su campaña, que giró en
torno del combate al crimen y la mejora en los salarios.
Pero dejó claro que no aceptará imposiciones del exterior.
"Que me escuchen allá en el sur y que me escuchen en el norte,
somos nosotros los hondureños los que nos vamos a levantar como
pueblo y como nación", dijo días atrás.
Honduras quedó dividida cuando Zelaya fue expulsado del
poder por sus supuestos intentos de abrir camino a la
reelección, influenciado según sus opositores de derecha por su
aliado izquierdista, el presidente venezolano Hugo Chávez.
El golpe encendió manifestaciones, atentados menores y la
condena de casi toda la comunidad internacional, que durante
meses intentó sin éxito convencer al Gobierno de facto de
restituir a Zelaya para dar legitimidad a los comicios.
"No se cuál fue el resultado de Honduras aún, pero el hecho
concreto de que los golpistas no permitieron volver al
presidente (Zelaya) para continuar el proceso electoral es una
señal muy peligrosa y muy delicada", dijo el mandatario
brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, desde Portugal, poco
antes de que se conocieran los sondeos a boca de urna.
Lula insistió en que no avalará los comicios: "No es
posible aceptar un golpe, sea militar, civil o disfrazado".
El Gobierno de facto apuesta a las elecciones para dejar
atrás la crisis desatada por el golpe que derrocó Zelaya y pide
el reconocimiento de los resultados.
ABANDONADO
Estados Unidos condenó el golpe, pero después suavizó su
postura, lo que despertó críticas regionales contra el
presidente Barack Obama, que busca mejorar lazos con América
Latina pero se arriesga a quedar aislado con su postura.
Además de Brasil, Argentina y Venezuela, los gobiernos de
Uruguay, El Salvador y Nicaragua tampoco se mostraron
dispuestos a reconocer al vencedor de los comicios.
El depuesto presidente acusa al Gobierno de Obama de
haberlo abandonado y pidió boicotear las elecciones, mientras
sigue refugiado en la embajada de Brasil en Tegucigalpa desde
el 21 de septiembre bajo amenaza de ser arrestado por violar la
Constitución si sale de la sede.
Lobo, un cinturón negro de Tae Kwon Do, dijo que la
restitución del mandatario la debe decidir el Congreso.
Pero Zelaya dijo a Reuters que no aceptará su restitución
para terminar su mandato a fines de enero después de las
elecciones. "Sería legitimar el golpe de Estado", sostuvo.
"Habíamos hecho un acuerdo nacional para que se desarrollara
una votación antes de las elecciones", agregó.
El derrocado presidente dijo a la cadena Telesur que las
elecciones deberían ser anuladas.
Simpatizantes de Zelaya chocaron con policías en la norteña
ciudad de San Pedro Sula y fueron reprimidos con gases
lacrimógenos en la jornada electoral, que fue vigilada por
militares con armas automáticas.
Pero otros partidarios de Zelaya desoyeron el llamado del
depuesto mandatario de no votar.
"Yo estoy con 'Mel' Zelaya, pero fui a votar por el Partido
Liberal para que no nos gane 'Pepe' Lobo, y porque ya en todo
caso varios países han dicho que van a reconocer las
elecciones, entre ellos Estados Unidos", dijo resignado Orlando
Pereira, un funcionario de gobierno de 51 años.
Para el mandatario venezolano el proceso fue una "farsa".
"No puede tener otro nombre que farsa, lo que a todas luces
es la segunda etapa de un golpe de Estado", escribió Chávez en
una columna de opinión publicada el domingo.
El reconocimiento internacional es clave para Honduras, uno
de los países más pobres de América, para acceder a decenas de
millones de dólares de asistencia de organismos multilaterales,
columna vertebral de sus planes sociales.
Pero ni la Organización de Estados Americanos (OEA), ni la
Unión Europea ni el Centro Carter mandaron observadores para
los comicios. Sólo funcionarios de la embajada estadounidense
recorrieron algunos centros de votación sin hacer comentarios.
El próximo Gobierno tendrá que remontar una economía hecha
trizas primero por el impacto de la crisis global originada en
Estados Unidos y luego por la crisis política, que provocó la
cancelación casi total de la ayuda internacional.
(Escrito por Pablo Garibian. Reportes adicionales de Anahí
Rama en Tegucigalpa, Herbert Villarraga en San Pedro Sula,
César Illiano en Lisboa, Patricia Avila en Montevideo y de
Fabián Cambero en Caracas; Editado por Silene Ramírez)
REUTERS PG SR/